Cómo montar un setup CRT decente en 2026
Qué televisor de tubo buscar, qué cable usar con cada consola y qué revisar antes de comprar para jugar a tus consolas retro como se diseñaron.
Las consolas retro se diseñaron para televisores de tubo, los llamados CRT. Cuando conectas una Super Nintendo o una PlayStation a una tele plana moderna, la tele tiene que procesar una señal para la que no está pensada: la imagen se ve borrosa o con dientes de sierra y, muchas veces, los controles responden con un pequeño retraso. En un CRT eso no pasa. Por eso cada vez más coleccionistas vuelven a montar un rincón con una tele de tubo. Esta guía te explica cómo hacerlo bien sin complicarte.
Por qué un CRT
Hay tres motivos principales. El primero es el retraso de entrada o "input lag": las teles planas necesitan un tiempo para escalar y procesar la imagen, y en juegos de reflejos, como los de lucha o las plataformas, se nota. Un CRT muestra la señal casi al instante.
El segundo es el aspecto. Los artistas de la época dibujaban los sprites contando con cómo se veían en un tubo: las líneas de escaneo y la forma en que se mezclan los píxeles suavizaban la imagen. En una pantalla moderna ese mismo dibujo puede verse duro o pixelado de una forma que nadie buscaba.
El tercero son las pistolas de luz. Accesorios como la Zapper de NES o la GunCon de PlayStation funcionan gracias al modo en que el tubo dibuja la imagen, y en una tele plana no funcionan. Si te interesan los juegos de pistola, necesitas un CRT.
Qué televisor buscar
No hace falta un monitor profesional. Los monitores de vídeo de Sony, como los PVM y BVM, dan una imagen espectacular por RGB, pero se hicieron para estudios de televisión, son escasos y se han puesto caros. Para empezar, una buena tele de consumo es más que suficiente.
En Europa lo más práctico es buscar un televisor de los años noventa o principios de los dos mil con euroconector, a ser posible con más de uno. Muchas marcas hicieron buenas teles; los Trinitron de Sony tienen muy buena fama entre coleccionistas, pero no son la única opción. Lo importante es que el euroconector acepte señal RGB, algo que se puede comprobar en el manual del modelo o conectando una consola con cable RGB y viendo si la imagen gana nitidez y color.
El tamaño es cuestión de gustos y de espacio. Entre 14 y 21 pulgadas se consiguen teles manejables que caben en casi cualquier mueble. Las de más de 25 pulgadas lucen mucho, pero piensa que un CRT grande puede pesar más de 30 kilos y es muy profundo: mide el mueble antes de comprar.
El cable: donde está la diferencia
De peor a mejor calidad, las conexiones habituales son estas. La antena o RF es la más antigua y la que peor se ve. El compuesto, el típico cable de conector amarillo, mejora algo, pero los colores se mezclan y la imagen se ve blanda. El S-Vídeo separa parte de la señal y se ve bastante mejor. Y el RGB, que en Europa llega por euroconector, separa los colores y da la imagen más limpia que puede sacar la consola.
La buena noticia es que muchas consolas europeas sacan RGB de serie: Mega Drive, Super Nintendo, PlayStation, PlayStation 2, GameCube o Wii, entre otras, solo necesitan el cable adecuado. Hay excepciones, como la Nintendo 64, que en la gran mayoría de modelos no saca RGB sin modificarla, así que conviene consultar cada consola antes de comprar el cable.
Existe también el cable de componentes, con tres conectores rojo, verde y azul. Da muy buena imagen y en consolas como PlayStation 2 o Wii permite modo progresivo en los juegos compatibles, pero pocos televisores de tubo europeos tienen esa entrada. Si tu tele no la tiene, el RGB por euroconector es el camino.
Un aviso sobre los cables: no todos los cables RGB son iguales. Los muy baratos pueden tener mal apantallamiento y producir rayas, zumbidos o parpadeos. Merece la pena comprar un cable de buena calidad para cada consola que vayas a usar a menudo.
PAL, NTSC y los 50 o 60 Hz
Las consolas europeas funcionan en PAL, a 50 Hz, y muchos juegos de la época se veían en Europa algo más lentos y con bandas negras respecto a sus versiones japonesas o americanas, que funcionan a 60 Hz. Si juegas con consolas importadas o con consolas que permiten elegir 60 Hz, fíjate en que tu tele acepte esa señal. La mayoría de los televisores europeos de los noventa en adelante la aceptan por RGB, pero no todos, así que es un buen dato que preguntar al vendedor o comprobar en el manual.
Qué revisar antes de comprar un CRT
Si puedes, ve a verlo funcionando. Fíjate en que la imagen no tenga manchas de color en las esquinas, que las líneas rectas se vean rectas y no curvadas, que no haya imagen quemada, es decir, restos de un logotipo o un menú marcados en la pantalla, y que la tele no haga ruidos extraños ni tarde mucho en encender. Pregunta también si trae el mando a distancia: en muchos modelos es necesario para entrar en los menús.
Si la compras a distancia, pide fotos y un vídeo de la tele encendida mostrando imagen, y pregunta cómo la van a embalar. Un CRT viaja mal: es pesado, el cristal es frágil y un golpe puede estropear el tubo. Muchas veces compensa buscar una cerca de casa y recogerla en persona.
Y una advertencia de seguridad importante: no abras nunca un televisor de tubo por tu cuenta. Por dentro guarda una carga eléctrica muy alta incluso mucho tiempo después de desenchufarlo. Las reparaciones, siempre a un técnico.
Montarlo sin complicarte
Un setup razonable se resume en tres cosas: una tele de tubo en buen estado con euroconector RGB, un cable RGB de calidad para cada consola y un sitio estable donde colocarla. Si tienes varias consolas y la tele tiene pocas entradas, un conmutador de euroconectores te evita estar desenchufando cables cada vez que cambias de máquina.
Si no tienes espacio para un CRT, también existen escaladores y conversores pensados para consolas retro, como los de la familia RetroTINK o el OSSC, que mejoran mucho la imagen en una tele moderna. No reproducen todo lo que hace un tubo, pero son una alternativa muy digna. Lo que casi nunca da buen resultado es conectar la consola por compuesto directamente a una tele plana: si vas a jugar en serio, empieza por cambiar el cable.
Un televisor de tubo normal en buen estado ya evita el retraso de las pantallas planas, pero el gran salto de imagen lo da el cable: deja el compuesto y usa RGB por euroconector (SCART) siempre que tu consola lo permita.




