Cómo empezar a coleccionar videojuegos retro
Qué plataforma elegir primero, qué significan loose, CIB y PAL, qué revisar antes de pagar y cómo evitar reproducciones.
El coleccionismo de videojuegos retro se ha profesionalizado mucho en la última década. Hoy hay guías de precios, comunidades de cada consola y un vocabulario propio (CIB, loose, PAL, NTSC, repro) que conviene aprender antes de comprar en serio.
Se puede empezar con poco dinero si compras con criterio. Esta guía te explica cómo elegir por dónde empezar, qué mirar en cada compra y cómo evitar los sustos más habituales.
Elige una plataforma y un enfoque
Lo más práctico es empezar por una consola o una saga concreta en vez de intentar abarcarlo todo. Las plataformas con más recorrido para un principiante son las que vendieron muchísimo en su momento, porque hay más oferta, más precios de referencia y menos riesgo de pagar de más: Game Boy, PlayStation, Nintendo 64, Super Nintendo, NES o Mega Drive son buenos puntos de partida.
Decide también para qué coleccionas. Si quieres jugar, te basta con juegos sueltos en buen estado y una consola que funcione bien. Si quieres completar una colección, necesitarás paciencia y un listado de lo que te falta. Y si buscas piezas de vitrina, entrarás en el terreno de las cajas completas en muy buen estado o incluso sellado, donde los precios suben rápido. Cada enfoque tiene un presupuesto muy distinto, así que conviene tenerlo claro desde el principio.
Las siglas que marcan el precio: loose, CIB y sellado
"Loose" es el juego suelto, solo el cartucho o el disco: la opción más barata y la más habitual. "CIB" (Complete In Box) significa completo en caja, con caja, juego y manual, y es el estándar del coleccionista. "Sellado" es la pieza sin abrir nunca, con el precinto original de fábrica: la más cara y también la más falsificada, porque volver a precintar un juego es relativamente fácil.
Entre esos niveles hay matices que también cuentan: si el manual es el original o una reimpresión, si la caja tiene golpes en las esquinas, si conserva los insertos (publicidad, tarjetas de garantía) o si lleva etiquetas de precio de la tienda pegadas. Cuanto más detalle dé el vendedor, más fácil es saber si el precio es justo.
La región importa: PAL, NTSC-U y NTSC-J
Las consolas y juegos europeos son PAL; los americanos, NTSC-U; los japoneses, NTSC-J. No siempre son compatibles entre sí. Algunas consolas lo impiden físicamente, con cartuchos de forma distinta según la región; otras lo bloquean por software, y en muchas hace falta modificar la consola para jugar juegos de otra región. Comprar un juego de la región equivocada por despiste es uno de los errores más comunes de quien empieza.
Hay otro matiz: muchos juegos PAL de los 80 y 90 funcionan a 50 Hz y se ven algo más lentos y con franjas negras respecto a sus versiones americanas o japonesas. Para el coleccionista español, sin embargo, las versiones PAL en caja y en castellano tienen un valor especial y un mercado propio.
Y un aviso importante con las consolas japonesas: muchas funcionan a 100 voltios y necesitan un transformador adecuado para conectarse a la red española de 230 voltios. Enchufarlas directamente puede estropearlas.
Qué revisar antes de pagar
En los cartuchos, fíjate en el estado de la etiqueta, en que los contactos no estén oxidados y, en los juegos que guardan partida, en la pila interna: muchos cartuchos de los 90 usan una pila de botón que se agota con los años y hace que se pierdan las partidas. No es grave, se puede cambiar, pero conviene saberlo antes de pagar. En los discos, mira los arañazos por la cara de lectura y que el disco sea el original de esa caja.
En las cajas de cartón, revisa esquinas, pliegues y decoloración; en las de plástico, grietas y la carátula. Si compras una consola, pregunta si se ha probado, qué cables incluye y si funciona el sonido y todos los botones del mando. Y pide siempre fotos reales de la pieza concreta que vas a recibir, no fotos de catálogo.
Reproducciones y falsificaciones
Los cartuchos reproducidos ("repro") existen sobre todo en juegos raros y caros de NES, Super Nintendo, Game Boy y Game Boy Advance. Las señales de alerta son etiquetas con colores o tipografía ligeramente distintos a los originales, plástico de un tono diferente, tornillos que no son los originales, placas de circuito que no coinciden con las de un ejemplar auténtico y un precio sospechosamente bajo para lo raro que se supone que es.
No confundas las reproducciones con las reediciones oficiales: las series económicas que lanzaron las propias compañías (como Platinum en PlayStation o Player's Choice en Nintendo) son juegos originales, simplemente valen menos que la primera edición. Ante la duda, compara con fotos de alta resolución de ejemplares verificados antes de comprar.
Dónde comprar
Las tiendas especializadas en retro ofrecen piezas revisadas y a veces garantía, a cambio de precios algo más altos. Los mercadillos y las ferias permiten ver la pieza en mano antes de pagar, que en retro es una ventaja enorme. Y en los marketplaces de coleccionismo, como todocoleccion, encontrarás muchísima variedad de vendedores particulares y profesionales: fíjate en sus valoraciones, pide fotos concretas y compara con otras ofertas de la misma pieza.
Cómo jugarlo (y verlo) bien
Las consolas antiguas se diseñaron para televisores de tubo. En una pantalla moderna se ven peor y pueden notar retraso al pulsar los botones. Si vas a jugar en serio, un buen cable marca más diferencia que la propia tele: en Europa, el euroconector con señal RGB da una imagen mucho mejor que el cable de vídeo compuesto que venía en la caja. Lo contamos a fondo en nuestra guía sobre montar un setup CRT.
Conservación: que tu colección no se estropee
Guarda cajas y manuales lejos del sol, que decolora el cartón y el papel, y de la humedad, que los ondula y los llena de manchas. Para las cajas de cartón más valiosas existen fundas de plástico transparente a medida que las protegen de golpes y roces. Los cartuchos, mejor de pie y en un lugar seco.
Cuánto cuesta empezar
Menos de lo que parece si eliges bien. Una consola de gran tirada en buen estado y un puñado de juegos sueltos populares permiten empezar con un presupuesto contenido; lo que dispara el gasto son las cajas completas en muy buen estado, los juegos raros y el sellado. Un buen hábito es reservar parte del presupuesto para lo que no se ve, como un buen cable, un transformador si la consola es japonesa o una pila de guardado de repuesto.
Glosario rápido
Loose: juego suelto. CIB: completo en caja. Sellado: sin abrir, con precinto de fábrica. PAL: versión europea. NTSC-U y NTSC-J: versiones americana y japonesa. Repro: reproducción no oficial. Platinum y Player's Choice: reediciones oficiales económicas. CRT: televisor de tubo. RGB SCART: euroconector con la mejor señal de imagen en consolas europeas.
Los errores más comunes al empezar
Comprar demasiado deprisa por miedo a quedarse sin la pieza, no comprobar la región, pagar precio de CIB por un juego al que le falta el manual y fiarse de fotos genéricas. El remedio es el mismo para todos: paciencia, preguntar al vendedor y comparar con ventas reales de piezas en el mismo estado.
Y un último consejo: antes de pagar una cantidad importante, pregunta en las comunidades de la consola que coleccionas. Los coleccionistas veteranos suelen detectar en segundos una caja reimpresa o un cartucho sospechoso.
Tu primer mes, paso a paso
Elige una consola, consigue una unidad que funcione bien y hazte con cinco o diez juegos sueltos baratos que te apetezca jugar. Úsalos para aprender a ver el estado de los cartuchos y los discos y a comparar precios. Cuando tengas claro qué te gusta, empieza la lista de lo que quieres completar. El retro se disfruta mucho más sin prisa.
Elige una plataforma con mucho stock (Game Boy, PlayStation, N64, SNES) en vez de abarcarlo todo, y comprueba siempre PAL frente a NTSC: comprar de la región equivocada es el tropiezo más común.




