Cartas Pokémon falsas: cómo detectarlas antes de comprar
Las señales que delatan una carta Pokémon falsa: el texto, la tipografía, el brillo, el canto, el reverso y el propio anuncio. Y qué hacer si ya la has comprado.
Las cartas Pokémon son uno de los objetos de colección más falsificados del mundo. Hay falsificaciones burdas que se notan a simple vista y otras bastante cuidadas, pero casi todas fallan en algún detalle. No hace falta ser experto para pillarlas: basta con saber dónde mirar y comparar con una carta que sepas que es auténtica.
Empieza por el anuncio
Muchas falsificaciones se detectan antes de verlas en persona:
- Lotes enormes de cartas raras a precio muy bajo: cincuenta cartas V, VMAX o GX por poco dinero no existen como producto oficial. Si todas las cartas del lote son de las caras, es casi seguro que son falsas.
- Cartas doradas o metálicas en lotes: casi todas las cartas de metal o doradas que se venden sueltas o en packs no son oficiales. Pokémon ha sacado muy pocas cartas metálicas, y siempre dentro de productos de colección concretos.
- Fotos de catálogo o borrosas: pide fotos reales del anverso, del reverso y del canto.
- Palabras como «réplica», «proxy», «fan art» o «custom»: son cartas hechas por fans. Pueden ser bonitas, pero no son oficiales y no se pueden vender como tales.
El texto y la tipografía
Es donde más fallan las copias. Fíjate en:
- Faltas de ortografía y traducciones raras: en las falsificaciones aparecen palabras mal escritas, acentos que faltan o frases que no tienen sentido.
- La tipografía: los números de los PS, el nombre del Pokémon y el texto de los ataques tienen una letra concreta. En las copias suele ser más gruesa, más fina o de otra forma.
- Los símbolos de energía: en las falsas a veces están descentrados, son de otro tamaño o tienen colores apagados.
- El número de colección: abajo de la carta aparece algo como 066/196. Si el número de la carta no existe en esa expansión, o el símbolo de la expansión no corresponde, es falsa.
El brillo y la superficie
Las cartas holográficas son difíciles de copiar bien:
- En una carta holo auténtica, el brillo está solo en la zona que toca (la ilustración, el fondo o toda la carta, según el tipo). Las copias suelen tener un brillo genérico que no coincide con el original.
- Muchas cartas modernas especiales, como las full art o las de arte alternativo, tienen una textura en relieve que se nota con el dedo. Las falsas suelen ser totalmente lisas.
- Los colores de las copias a menudo son demasiado saturados o demasiado pálidos.
El canto y el grosor
Mira la carta de lado. Las cartas oficiales tienen en el canto una capa interior oscura, una fina línea entre las dos caras. Muchas falsificaciones no la tienen y se ven blancas o de un solo color. También se nota el tacto: las falsas pueden ser más finas y flexibles o, al contrario, más rígidas y brillantes, como de cartulina plastificada.
Hay quien hace la prueba de la luz: poner una linterna detrás de la carta. Una auténtica deja pasar poca luz; algunas copias dejan pasar mucha. Es una pista, no una prueba definitiva, porque depende de la carta y de la luz. Y nunca rompas una carta para comprobarlo: hay vídeos que lo hacen, pero eso solo tiene sentido con una carta que ya das por perdida.
El reverso
El reverso de las cartas Pokémon es el mismo desde hace muchos años, así que es fácil de comparar:
- El azul: en las copias suele ser más claro, más morado o con manchas.
- La Poké Ball y el logo: con bordes borrosos, mal centrados o con los colores cambiados.
- Los bordes: en las falsas a veces el borde azul es más ancho de un lado que de otro de forma exagerada. Ojo, las auténticas también pueden salir algo descentradas, así que no te fíes solo de esto.
Compara con una carta auténtica
La mejor herramienta es una carta de la que estés seguro, a poder ser de la misma época. Ponlas una al lado de la otra y compara el tamaño, el color del reverso, la letra, el brillo y el canto. También puedes comparar con las imágenes oficiales de la carta en bases de datos de cartas Pokémon.
Cartas graduadas falsas
También se falsifican las cápsulas de las empresas de grading. Si compras una carta graduada, busca su número de certificado en la web de la empresa que la gradúa: debe aparecer esa misma carta, con esa nota. Si el número no existe o corresponde a otra carta, desconfía.
Si ya la has comprado
Si descubres que una carta es falsa, escribe al vendedor con fotos que lo muestren y pide la devolución. Si has comprado en una plataforma con protección al comprador, como todocoleccion, abre una reclamación dentro del plazo. No la revendas como auténtica: guárdala como recordatorio o, si quieres venderla, di claramente que no es oficial.
En resumen
Desconfía de los lotes de cartas raras a precio de saldo y de las cartas metálicas sueltas. Revisa el texto, los números, el brillo, el canto y el reverso, y compara siempre con una carta auténtica. Si es graduada, comprueba su número de certificado.
Texto sin faltas, número de colección que exista, brillo y relieve como el original, capa oscura en el canto y reverso del azul correcto. Y si es graduada, busca el número de certificado.





